Piscinas elevadas, prácticas, económicas y de fácil instalación

¿Todas las piscinas son iguales? ¡En absoluto! Y en este artículo nos hemos propuesto hablarte de unas que se conocen poco y que, sin embargo, cada vez son más demandadas: las piscinas elevadas.

Cuando pensamos en una piscina a casi todos nos viene a la mente la misma imagen: esa piscina con un reborde de baldosas, sus escaleras, su forma rectangular… Que sea de obra o prefabricada es secundario. Pero lo cierto es que la imagen típica de una piscina es, por así decirlo, un hueco en el suelo rellenado de agua. Sin embargo, las  piscinas elevadas rompen por completo con esa imagen y presentan muchísimas ventajas respecto al modelo tradicional.

En este artículo hemos hecho un repaso de cuáles son las principales ventajas de una piscina elevada y de por qué deberías contar con una de ellas en tu casa o comunidad de vecinos porque las ventajas son muy numerosas y de diferentes tipos. Los argumentos son de todo tipo: económicos, estéticos, prácticos… ¡Y hasta jurídicos y legales! ¡Seguro que después de leer nuestro artículo no podrás decir que no a contar con una piscina elevada en tu casa!

 

  • Ventajas de las piscinas elevadas
  1. No hay obra. En efecto, una de las grandes ventajas de contar con piscinas elevadas es que no hay que realizar ningún tipo de obra. Es decir, no hace falta hacer ningún agujero ni verter en él hormigón o colocar una piscina prefabricada como sucedía antes con las piscinas tradicionales. Esto hace que el proceso sea mucho más sencillo y no requiera de casi nada.
  2. Menos caras. Como consecuencia de la escasa de necesidad tanto de mano de obra como de construcción, las piscinas elevadas son mucho más baratas que las tradicionales. Así, el presupuesto de una piscina elevada es muchísimas veces menor que el de una regular a igualdad de superficie y de volumen de agua dentro.
  3. Fáciles de instalar. La facilidad de instalación de las piscinas elevadas es una de las mejores características que tienen este tipo de instalaciones. Casi cualquier persona puede instalarlas y la mano de obra no es demasiado cara cuando pedimos que nos las instalen en comparación a lo que sería la inversión en una piscina tradicional.
  4. Variadas. Las piscinas elevadas son tan variadas o más que las piscinas normales. Las hay de diferentes formas y tamaños y se adaptan a prácticamente todas las necesidades. ¿Quieres una en la que se pueda nadar bien? ¿Tan solo para estar a remojo y no quieres que ocupe demasiado? ¡Ambas opciones son posibles!
  5. No requieren de licencia. En muchas ocasiones, a la hora de hacer una piscina necesitamos de una licencia o permiso de obra por parte del ayuntamiento. No sólo cuesta dinero sino que, además, muchas veces es muy difícil que nos la concedan o la tramitación se demora durante mucho tiempo. Una ventaja de las piscinas elevadas es que podemos fabricarlas sin ningún tipo de licencia. ¡Eres libre de ponerla cuando quieras y donde quieras!

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