Tipos de duchas para piscina que debes conocer

Las duchas de piscina cumplen con dos misiones bastante importantes. Antes de entrar nos ayuda a quitarnos restos de polvo o tierra para no ensuciar el agua. Cuando la usamos al salir, retira los restos de cloro y otros elementos que podamos haber usado para higienizar nuestra piscina.

Como parte necesaria de esta zona de ocio, es importante elegir la ducha adecuada que se adapte mejor a tus necesidades. Para eso debemos estudiar bien cuál  es el emplazamiento de las piscina y el uso que le vamos a dar.

La primera gran cuestión a tratar es cuánta gente va a usar la ducha. Existen duchas múltiples que pueden ser usadas por más de una persona. Lo más corriente es usar una ducha doble. Para casas con múltiples habitantes se pueden instalar dos duchas de este tipo. Si existen problemas de espacio ya se puede plantear la instalación de duchas triples o mayores (hasta llegar a los túneles de ducha de las piscinas públicas).

Si sois muchos en casa lo ideal es instalar este tipo de duchas para evitar colas. Nadie quiere esperar para darse el tan ansiado chapuzón y no queremos que se salten este paso previo tan necesario para el mantenimiento de nuestras piscinas.

Otro aspecto a tener en cuenta es el material de la ducha. Se deben usar materiales como el aluminio, el cobre y el acero que sean resistentes a los elementos del exterior. También existen duchas de PVC y de materiales inoxidables. 

Si queremos tener en cuenta además el elemento estético, en el mercado existen diseños muy bonitos que pueden hacer aún más agradable la zona de la piscina. Existen incluso opciones de color para dar un mayor toque de originalidad.

 

Las posibilidades de duchas de exterior 

Se puede ir todavía más allá. Podemos encontrar, por ejemplo, duchas que cuentan con lavapiés. Situados normalmente a medio metro del suelo nos ayudan a asegurar la limpieza de esa zona. Las duchas con lavapiés son especialmente útiles cuando la piscina se sitúa cerca de una playa con arena.

Las duchas con fluxómetros nos ayudan al ahorro del agua. Mediante un pulsador el agua saldrá sólo un determinado espacio de tiempo. Las duchas con pulsador son más prácticas que las duchas de grifo. Evitarás derroches de agua y colaborarás con el medio ambiente.

Se pueden instalar duchas automáticas que se activaran tan sólo con acercarse a las mismas. Funcionan mediante un sensor situado en la base o en la misma ducha y facilitan su uso.

También  tenemos que hablar de la reina de todas las duchas de piscina: la ducha solar. Se puede conseguir agua caliente mediante la incorporación de placas solares. Este ha sido uno de los grandes últimos cambios. Ya no hay que pasar por el mal trago del chorro río del agua helada antes de disfrutar de la piscina.

Ideal para piscinas climatizadas, este nuevo sistema es tan fácil de instalar como las duchas tradicionales ya que traen las placas solares ya incorporadas. Además de añadir un grado más al confort, estamos usando una energía limpia que nunca se agota.

También podemos contribuir a que la experiencia sea aún más agradable incorporando difusores de agua que creen un efecto cascada o lluvia. Esto dará un toque extra de diversión y de estilo.

Son muchas las posibilidades que presentan las duchas de piscina. Desde la más simple hasta la más completa, son elementos necesarios para el correcto uso y mantenimiento de nuestras piscinas. Además nos pueden ayudar a crear un ambiente agradable, divertido y más acogedor.

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